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Salud / Medicina estética · 2026

Tempora Med — la app médica que ordena la consulta antes de que llegue

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Cliente: Tempora Med — Dr. Max Tafur Industria: Salud / Medicina estética Año: 2026

App Android propia para un consultorio médico-estético de Lima: catálogo clínico real, evaluación por fotos guiadas con consentimiento y caducidad a 12 meses, asistente con IA que nunca diagnostica, y un panel donde el médico controla todo sin depender de nadie.

Stack

Expo SDK 54 React Native TypeScript Next.js 16 Drizzle ORM Neon Postgres Vercel Blob Gemini 2.5 Flash Baileys Vercel Railway

Servicios entregados

App móvil Android Panel de administración Asistente con IA Bot de WhatsApp Diseño de producto e identidad en app Manejo de datos sensibles de salud Infraestructura y despliegue Guía de uso ilustrada

El problema

El Dr. Max Tafur Horna (CMP 53123) atiende medicina estética en Santiago de Surco. Toda su consulta entraba por WhatsApp: fotos sueltas sin contexto ni encuadre, gente preguntando por tratamientos que nunca habían estado listados en ninguna parte, y un catálogo de productos que solo existía como capturas de pantalla reenviadas. Cada evaluación empezaba de cero.

Y había algo más serio debajo. Cada foto que una paciente manda por chat es un dato de salud: se queda para siempre en un teléfono, sin consentimiento registrado, sin fecha de caducidad y sin que nadie sepa quién la abrió. Un consultorio no puede trabajar así.

La solución — la consulta llega ordenada, o no llega

Construimos Tempora Med, una aplicación Android propia del consultorio. La paciente entra, busca su tratamiento y envía su caso desde ahí; el médico lo recibe completo y clasificado en su panel.

El catálogo es real: 14 fichas de tratamiento en 6 categorías —consulta y evaluación, toxina botulínica, rellenos, endolifting láser, facial y manchas, corporal—, cada una con su descripción clínica, duración, sesiones sugeridas y contraindicaciones escritas por el médico. El buscador entiende cómo habla la paciente, no cómo escribe la ficha: quien busca «botox» encuentra toxina botulínica, y «migrana» sin tilde encuentra migraña.

Fotos clínicas hechas como se deben hacer

La evaluación por fotos es el corazón de la app, y es donde se concentró la ingeniería:

  • Tres tomas guiadas —frente, tres cuartos derecho e izquierdo— con siluetas de encuadre sobre la cámara y una flecha animada que enseña el giro. La app registra qué toma es cada foto, no el orden en que llegaron: quien manda solo la primera y la tercera no deja al médico mirando el lado equivocado.
  • Consentimiento obligatorio antes de la primera foto. Sin la casilla marcada el servidor rechaza el envío, y la versión y la fecha del consentimiento quedan guardadas con la solicitud.
  • Almacenamiento privado con caducidad a 12 meses, borrado real —cuando el médico las elimina, se van del almacenamiento, no solo de la pantalla— y bitácora de cada apertura: queda registrado quién vio qué foto y cuándo.
  • Permiso de fotos separado del acceso al panel. El personal administrativo trabaja con las solicitudes sin poder abrir una sola imagen; ese permiso se da y se quita por persona.

La paciente, por su lado, recibe un código anónimo y sigue el estado de su consulta desde la app. Se identifica por ese código y no por su teléfono ni por un número correlativo, así que nadie puede asomarse a la consulta de otra persona.

Un asistente con IA que sabe callarse

Dentro de la app y en el WhatsApp del consultorio responde un asistente con IA alimentado del catálogo real y de las preguntas frecuentes del médico. Lo importante no es lo que dice, sino lo que tiene prohibido decir: no diagnostica, no da un precio cerrado, no receta y no acepta fotos por chat. Ante una urgencia —piel pálida o morada, dolor creciente, pérdida de visión después de un procedimiento— corta y deriva al médico sin matices.

Lo probamos con una batería de ocho preguntas trampa diseñadas para hacerlo cruzar cada una de esas líneas. No cruzó ninguna. Y cuando el proveedor de IA falla, hay una cadena de respaldo detrás: nunca se le muestra un error a una paciente.

El médico manda, nosotros no hacemos falta

El panel web le da control total sin depender de nadie: tratamientos, precios, fotos de portada, categorías, productos, equipo, horarios, redes, preguntas frecuentes y hasta las instrucciones del asistente se editan desde ahí y la app los ve al minuto. También la sección Equipo: agrega, quita y reordena a su personal solo — y al quitar a alguien se borra también su fotografía, porque es la cara de una persona, no una imagen de catálogo.

Las mejoras de la app llegan por actualización remota: el consultorio no reinstala nada ni espera a una tienda.

Ingeniería que no se ve

  • Datos sensibles fuera de toda caché. Las fotos de pacientes se sirven sin caché intermedia y copiadas a memoria por petición; el catálogo, que no es sensible, sí se cachea. Un defecto real que esto resolvió: cuando el panel pedía las tres fotos a la vez, una devolvía error y el médico veía una imagen rota distinta cada vez.
  • Purga automática diaria de las fotos vencidas, protegida por secreto.
  • Arranque nativo reconstruido cuadro por cuadro hasta eliminar el salto entre la pantalla de inicio y la aplicación.
  • Las portadas de los tratamientos son fotografía editorial macro, elegidas a mano sobre hojas de contacto: nunca un rostro sonriente al lado de un precio, porque eso se lee como una promesa de resultado.

Los números

  • 15 tablas de base de datos, 19 pantallas en la aplicación y 16 en el panel
  • ~10 900 líneas de TypeScript propias entre app, panel y bot
  • 14 tratamientos en 6 categorías y 13 productos reales, cada uno con precio, texto clínico y fotografía
  • 8/8 preguntas trampa superadas por el asistente
  • Guía de uso ilustrada de 19 páginas y expediente de estado de 6, escritos para alguien que no sabe de tecnología

Resultados e impacto

  • Recorrido completo verificado contra producción, no en maqueta: instalación limpia, búsqueda, envío de tres fotos con consentimiento, llegada al panel con las tomas rotuladas, cambio de estado visto por la paciente y borrado real de las imágenes
  • Probado además en teléfono físico con datos móviles, no solo en emulador
  • El médico y su equipo administran catálogo, precios, fotos, personal y las respuestas del asistente sin intervención nuestra
  • Actualizaciones remotas funcionando: las mejoras llegan sin reinstalar y sin pasar por una tienda
  • Aplicación firmada y entregada, con la ficha de Google Play completa a la espera de que el consultorio abra su cuenta de organización
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